Por la democracia. Por el conocimiento como bien público.
La libertad académica es un derecho humano. Su implementación es una responsabilidad democrática.

En un contexto de crecientes presiones sobre las democracias, defender la libertad académica se ha convertido en una urgencia democrática.
La libertad académica no es un privilegio de las universidades ni un derecho reservado a quienes trabajan en ellas. Es un derecho humano individual, institucional y colectivo.
Protege la libertad de enseñar, aprender, investigar, crear, cuestionar, debatir y compartir conocimientos sin temor a censura, intimidación, discriminación o interferencias indebidas.
Protege a educadoras y educadores, investigadoras e investigadores, estudiantes y demás integrantes de las comunidades académicas. Protege también la autonomía de las instituciones educativas y de investigación.
Y protege a la sociedad, que tiene derecho a acceder y beneficiarse del conocimiento, la investigación, la innovación y el progreso científico.
La libertad académica solo puede florecer con rigor científico, derechos humanos y democracia.
¿Por qué hablar de libertad académica ahora?
En las Américas y en otras regiones del mundo aumentan las amenazas contra la libertad académica.
Educadoras/es, investigadoras/es y estudiantes enfrentan hostigamiento, persecución, violencia y criminalización. Las instituciones académicas sufren presiones políticas y económicas que afectan su autonomía. Se censuran temas y contenidos, se deslegitima la evidencia científica y se restringe el debate público.
Al mismo tiempo, se disputan los propios significados de libertad académica y libertad de expresión mediante narrativas que intentan desvincularlas de la democracia, los derechos humanos, la igualdad y la integridad científica.
La CAFA rechaza estos intentos.
La libertad académica no puede utilizarse para legitimar la discriminación, el odio o la pseudociencia. Tampoco puede existir allí donde el miedo, la exclusión, la violencia o las desigualdades estructurales impiden la participación plena en la producción y circulación del conocimiento.
Defender la libertad académica es defender la democracia.
Defender la libertad académica es defender el derecho a saber.

01 | DIMENSIÓN INDIVIDUAL
La libertad académica protege a quienes integran las comunidades educativas y académicas. Incluye el derecho a: enseñar, aprender, investigar, crear, cuestionar, debatir, publicar y difundir sin temor a represalias.
Educadoras/es, investigadoras/es, estudiantes y demás integrantes de las comunidades académicas son sujetos de este derecho.
02 | DIMENSIÓN INSTITUCIONAL
La libertad académica requiere autonomía de las instituciones académicas. Esto comprende cuatro dimensiones:autonomía pedagógica, administrativa, financiera y física
Las instituciones necesitan condiciones de autonomía y autogobierno para cumplir sus funciones de enseñanza, investigación y vinculación con la sociedad.
03 | DIMENSIÓN COLECTIVA
La libertad académica también es un derecho de la sociedad. Las comunidades y la sociedad en general tienen derecho a recibir información, conocimientos y opiniones producidos mediante la actividad académica, así como a beneficiarse de la investigación, la innovación y el progreso científico.
El conocimiento es un bien público. Esto supone defender su producción y circulación con rigor científico, integridad, derechos humanos y principios democráticos.

En 2021, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos adoptó los Principios Interamericanos sobre Libertad Académica y Autonomía Universitaria, un marco histórico para el reconocimiento y la protección de la libertad académica como derecho humano.
El desafío actual es pasar del reconocimiento a la implementación.
Los 16 Principios establecen protecciones y obligaciones relativas a:
01. Ámbito de protección de la libertad académica
02. Autonomía de las instituciones académicas
03. No discriminación
04. Protección frente a interferencias del Estado
05. Protección frente a actos de violencia
06. Inviolabilidad del espacio académico
07. Restricciones y limitaciones a la libertad académica
08. Prohibición de la censura y excepcionalidad del ejercicio punitivo estatal
09. Protección y prevención frente a acciones u omisiones de particulares
10. Educación en derechos humanos
11. Acceso a la información
12. Internet y otras tecnologías
13. Deber de garante principal, concurrencia plural y libertad de asociación
14. Protección de la movilidad y cooperación internacionales
15. Diálogo inclusivo en el marco de la educación superior
16. Deber de implementación


La campaña “Por la democracia. Por el conocimiento como bien público. ¡Derecho a la libertad académica, ya!” busca contribuir a una disputa pública y democrática sobre el significado y el alcance de la libertad académica.
Queremos afirmar qué defendemos, mostrar por qué importa y promover su implementación concreta.
A lo largo de la campaña abordaremos:
¿QUÉ ES LA LIBERTAD ACADÉMICA?
Sus dimensiones individual, institucional y colectiva y los derechos que protege.
¿POR QUÉ IMPORTA?
Su relación con la democracia, los derechos humanos, la ciencia y el conocimiento como bien público.
¿A QUIÉN PROTEGE?
A quienes enseñan, investigan y estudian, prestando especial atención a quienes enfrentan violencia, discriminación, persecución y otras formas de vulneración.
¿QUÉ ESTÁ EN JUEGO?
La autonomía universitaria, la integridad científica, el pluralismo, el acceso a la información, la no discriminación y la protección frente a la censura y las interferencias indebidas.
¿CÓMO PASAR DE LOS PRINCIPIOS A LA ACCIÓN?
A través de políticas públicas, compromisos institucionales, mecanismos de protección, cooperación, monitoreo y acciones concretas.

A partir de agosto de 2026, la CAFA compartirá en esta página entrevistas, artículos, carruseles, videos, testimonios y otros materiales para ampliar el debate público sobre la libertad académica y promover la implementación de los Principios Interamericanos en las Américas.
AGOSTO | Por la democracia. Por el conocimiento como bien público.
¡Libertad Académica YA!
La CAFA lanza una campaña regional para reafirmar la libertad académica como derecho humano y principio democrático, frente a las crecientes amenazas contra las comunidades académicas, las instituciones educativas y la producción de conocimiento.
La campaña parte de una convicción:
La libertad académica solo puede florecer con rigor científico, derechos humanos y democracia.
Declaración Pública por el Derecho a la Libertad Académica
Por la democracia.
Por el conocimiento como bien público.
¡Derecho a la libertad académica, ya!
La declaración pública de la CAFA llama a gobiernos, legislaturas, tribunales, universidades, instituciones científicas, agencias de financiamiento, organizaciones internacionales, sociedad civil, medios de comunicación y a todas las personas comprometidas con la democracia a reconocer, proteger e implementar el derecho a la libertad académica

