Tras su participación en la audiencia pública de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la profesora y miembro de la CLAA Anna Luisa Walter de Santana reflexiona sobre los desafíos actuales a la libertad académica y su papel clave en la protección de la democracia en las Américas.
La profesora Anna Luisa Walter de Santana, del Programa de Posgrado en Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Paraná (PUCPR, Brasil) y miembro de la Coalición por la Libertad Académica en las Américas (CLAA), participó en la audiencia pública convocada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) el 18 de marzo de 2026. La audiencia se realizó en el marco de una solicitud de opinión consultiva presentada por la República de Guatemala, que busca aclarar el estatus jurídico de la democracia en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y las obligaciones de los Estados para su protección. En esta entrevista, Anna analiza el lugar de la libertad académica en este debate y advierte sobre los riesgos que enfrenta en la región.
¿Podría contarnos sobre el contexto de su participación en la audiencia de la Corte Interamericana?
Anna Luisa Walter de Santana – La Corte Interamericana tiene dos funciones principales: resolver casos contenciosos y emitir opiniones consultivas. En estas últimas, los Estados pueden plantear preguntas sobre la interpretación de los derechos humanos. En este caso, Guatemala preguntó si la democracia debe entenderse como un derecho humano o simplemente como un sistema político, y qué obligaciones implica esto para los Estados.
A partir de esta solicitud, la Corte abrió un proceso participativo en el que organizaciones y universidades pudieron presentar contribuciones escritas y participar en la audiencia pública. Desde la PUCPR, a través de nuestra clínica de derechos humanos y otros espacios académicos, decidimos intervenir enfatizando la protección de la libertad académica y la autonomía universitaria como elementos esenciales de la democracia.
Nuestro objetivo fue aprovechar esta oportunidad para promover un mayor desarrollo de los estándares interamericanos en esta materia y subrayar que proteger a las universidades no es un tema secundario, sino una condición para el funcionamiento democrático.
Usted señala que la libertad académica ha sido poco desarrollada en el derecho internacional. ¿Por qué es urgente fortalecerla hoy?
Anna Luisa Walter de Santana – Es especialmente urgente debido al contexto actual. Estamos viviendo un período de erosión democrática en la región, y las universidades suelen ser de las primeras instituciones afectadas. A diferencia del pasado, cuando las rupturas democráticas eran más abruptas, hoy vemos dinámicas más graduales que debilitan las instituciones desde dentro.
Durante ciertos períodos, especialmente tras el fin de las dictaduras militares en América Latina, se asumió que la democracia estaba relativamente consolidada. Esto llevó a prestar menos atención a algunos temas, incluida la libertad académica. Sin embargo, lo que hemos aprendido es que ningún derecho humano está garantizado de forma permanente: cada uno requiere una defensa constante.
Las universidades, como espacios críticos, se convierten en objetivos estratégicos en estos procesos. Por eso es necesario revisar y fortalecer esta agenda.
Usted sostiene que la libertad académica va más allá de la libertad de expresión. ¿Qué la distingue y cómo se relaciona con la democracia?
Anna Luisa Walter de Santana – La libertad académica está estrechamente vinculada a la libertad de expresión, pero no se limita a ella. Es un derecho con contenido propio, que incluye la producción, validación y transmisión del conocimiento en condiciones de independencia.
La universidad es un espacio donde se construyen debates informados, basados en la mejor evidencia disponible, y donde se desarrollan perspectivas críticas sobre la realidad social. Esta función es esencial para la democracia, porque permite una deliberación pública más calificada.
Además, es un derecho que involucra a toda la comunidad académica —docentes, estudiantes e investigadores— y requiere condiciones específicas para su ejercicio. Por eso es importante reconocerla como un derecho autónomo: hacerlo permite garantías más sólidas y mecanismos de protección más efectivos.
En el contexto actual, ¿cuáles son los principales riesgos para la libertad académica en la región?
Anna Luisa Walter de Santana – Hoy debemos prestar atención a formas más sutiles de erosión. No siempre se trata de ataques directos o visibles, como recortes abruptos de presupuesto o persecuciones explícitas, aunque estos también ocurren.
Me preocupan especialmente dos tendencias. La primera es la autocensura: en contextos altamente polarizados, muchas personas evitan abordar ciertos temas para prevenir conflictos. Esto transforma el espacio universitario, que debería ser un lugar de debate abierto.
La segunda es la deslegitimación de las universidades. Cuando se debilita la confianza pública en estas instituciones, se vuelve más fácil atacarlas, ya que la sociedad deja de percibir su valor. Este proceso puede ser gradual, pero tiene consecuencias profundas, pues socava el apoyo público a la educación superior y al conocimiento científico.
¿Qué espera que establezca la Corte Interamericana en esta opinión consultiva en relación con la libertad académica?
Anna Luisa Walter de Santana – En primer lugar, espero que la Corte reconozca explícitamente que la libertad académica y la autonomía universitaria son componentes esenciales de la democracia y, por lo tanto, están sujetas a obligaciones internacionales para los Estados.
En segundo lugar, sería muy importante detallar esas obligaciones: qué deben hacer concretamente los Estados para garantizar este derecho. Esto incluye, por ejemplo, asegurar la autonomía institucional, proteger a la comunidad académica y garantizar condiciones materiales como una financiación adecuada.
Si la Corte avanza en esta dirección, representaría un desarrollo muy significativo de los estándares interamericanos y una contribución clave para la protección de la democracia en la región.
Anna Santana en la Corte Interamericana
La intervención completa de Anna Luisa Walter de Santana (en portugués): Pedido de Opinión Consultiva: “Democracia y su protección por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos”.
La intervención completa de Anna Luisa Walter de Santana durante la audiencia pública convocada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) está disponible en línea. La sesión, realizada el 18 de marzo de 2026, reunió a especialistas, organizaciones de la sociedad civil e instituciones académicas para debatir la protección de la democracia en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH). En su intervención, Santana destaca el papel central de la libertad académica y la autonomía universitaria en la defensa de las instituciones democráticas en la región.
